Descripción del vuelo
Tras haberles pesado para hacer la carga y centrado del helicóptero y haber recibido el
briefing explicativo inicial, procederán a embarcar en el helicóptero.
Despegamos de nuestra base situada junto al mar en el helipuerto del Puerto de Motril y
procedemos a volar hasta el impresionante monumento de La Alhambra, declarado Patrimonio
de la Humanidad por la UNESCO, atravesando la Sierra de Los Guájares, con sus magníficos
pinares, el embalse de Béznar, encajado en el valle del río Izbor, de una belleza
impresionante y el Valle de Lecrín, con sus plantaciones de naranjos y limoneros. Durante
el trayecto disfrutaremos de increíbles vistas de la garganta del río Guadalfeo, formada
por el río durante millones de años, el castillo de Vélez de Benaudalla, la presa de
Rules, y la Sierra de la Alpujarra con sus preciosos pueblos blancos.
Tras sobrevolar La Alhambra, pondremos rumbo hacia una zona de poder paisajístico
inigualable: los Badlands y el desierto de Gorafe. Sobrevolaremos la zona de “los
Coloraos”, llamados así por los lugareños por su similitud con el Gran Cañon del Colorado,
y de allí nos dirijiremos al Pantano del Negratín, que les sorprenderá por la belleza de
sus aguas. Posteriormente virando hacia el sur experimentarán la belleza de un paisaje
casi lunar, el desierto de Gorafe y siempre con la panorámica de Sierra Nevada al fondo
con sus dos picos más altos, el Veleta, con 3.396 metros y el Mulhacén, con 3.479 metros..
La bordearemos para posteriormente poner rumbo al Cañon Tajo de los Vados, cañón fluvial
formado por el río Guadalfeo durante millones de años, con colosales paredes verticales de
hasta 100 m, que atravesaremos en nuestro camino a Salobreña, precioso pueblo blanco con
estructura medieval construido alrededor de la muralla y el castillo árabe, que corona el
pueblo para a continuación poner rumbo por la costa a Almuñécar, capital turística de la
zona. Desde allí iremos a la Punta de la Mona, saliente de tierra sobre el mar, con su
precioso puerto deportivo y la Playa del Muerto y sus increíbles mansiones, y por
supuesto, aguas inusitadamente transparentes, islotes de piedra, y una maravillosa vista
de la bahía de La Herradura.
Finalizaremos poniendo rumbo de vuelta a nuestro helipuerto, observando las plantaciones
de frutos subtropicales de Almuñécar: papayas, chirimoyos, mangos… y Playa Granada, con su
campo de golf, y Villa Astrida, la mansión de vacaciones de los Reyes Balduino y Fabiola
de Bélgica.